Imperator Caesar Augustus divi filius
Estas pocas palabras enmascaran la conversión de un hombre en la persona con más poder del Imperio Romano pero sin nombrarle rey o Emperador. Magnífico artificio de ingeniería política.
En enero de 27 a. C., el Senado otorgó a este hombre los títulos de "Augusto" y "Princeps".
Augusto, del latín
augere (refiriéndose a un incremento), que pudiera ser traducido como «el ilustre», era un título religioso más que político.
De acuerdo a las creencias religiosas en la Antigua Roma, el título
simbolizaba un sello de autoridad sobre el pueblo y la clase política.
Por otra parte, Princeps, proveniente de la frase en latín primum caput
(«el primero»), originalmente estaba vinculado al senador más viejo o
notable y cuyo nombre aparecía en primer lugar en la lista senatorial
principal; en su caso ganaba en "auctoritas" o derecho a ser escuchado antes que cualquier senador en los asuntos públicos.
Princeps también se usó como un título republicano concedido a todos
aquellos que habían servido bien al Estado.
Aunque renunció salvo en dos ocasiones al cargo de cónsul, el Senado le concedió la "Tribuni militum consulari potestate", es decir, tenía los poderes ejecutivos de un cónsul y, además, la capacidad de mando de las legiones. Su legislatura era cum imperio, lo que significaba convertirse en el mando supremo de las legiones romanas. E, incluso, para controlar el ejército en provincias y a sus gobernadores consiguió también que le otorgaran el "imperium proconsulare maius".
Dos acciones más consolidaron su poder casi absoluto: una fue el nombramiento de Tribuno de la plebe, con todas sus potestades de proponer actos legales y su inmunidad frente al Senado y la concesión del cargo de Censor, con el cual podía manipular a su antojo las listas de elección del Senado y los Comicios.
Se proclamó asimismo como Imperator Caesar divi filius, «Comandante César, hijo del deificado». Con este título no solamente se jactaba de su parentesco con el divino y popular Julio César, sino que el uso de Imperator establecía un vínculo permanente a la tradición romana de la victoria y la milicia. El término Caesar sólo era un cognomen para una rama de la familia Julia, aunque ciertamente Augusto trasladó su significado a una nueva línea familiar, consolidando así el carácter hereditario de sus poderes y su origen casi divino, al estilo de las monarquías helenísticas.
La Recia, el Nórico, la Iliria, la Panonia, Siria, Judea, Galacia, la Partia, la renannia o Egipto. El número de los territorios conquistados o controlados por las legiones de este hombre es inacabable. Uno entre sus logros le llenaba de orgullo: someter a las tribus cántabras y astures de Hispania convirtiendo la península en un conjunto de provicnias completamente seguras y pacificadas.
Tal fue el éxito de estas campañas -y el intento de apagar o mitigar la derrota en Germania, en los bosques de teotoburgo- que el Senado le otorgó el triunfo. Para celebrarlo el César se aprestó a celebrar ofrendas y juegos a los dioses. Para ello, y con dinero de Aerarius -dinero público- el Senado mandó construir un altar conmemorativo de estas victorias y de estas celebraciones.
En él podemos ver uno de los ejemplos más depurados del relieve clásico romano.
¿Puedes decirme qué es el objeto o la construcción que aparece en el fragmento de la fotografía?
¿Dónde se encuentra y cuándo se hizo?
¿Cuál fue el fin de su construcción?
¿Pues describir su forma completa y el programa iconográfico (temas y acciones de las figuras) que aparece en él?
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