martes, 1 de septiembre de 2009

Road Movie XII

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FERROL, SÍMBOLO DEL PODER MARINERO Y MILITAR ESPAÑOL

En nuestras andanzas, hemos caído en Ferrol. Ferrol forma geográficamente parte del Golfo Ártabo, conjunto de rías y entrantes entre los que destacan Ferrol-Mugardos, Ares, Betanzos, Sada o La Coruña. No es este el lugar de dar lecciones de geografía pero sí ver su relación con la Historia del arte.

Este conjunto está situado dentro de la ruta atlántica de las rutas marítimas, justo tras la dificil etapa de Finisterre y antes del paso del Mar Cantábrico. Durante años los navegantes utilizaron estas radas y rías para abrigarse en los grandes temporales atlánticos, como lugar seguro y privilegiado en su paso hacia el norte de Europa.

Ferrol destaca por su estructura en forma de espada. Una bocana estrecha y profunda, abrigada por dos grandes montes y una rada ancha y profunda con numerosos lugares de anclaje. Por esta razón, cuando los Borbones en el siglo XVIII decidieron relanzar el poderío marítimo militar español hicieron de Ferrol una de las bases de operaciones principales de la Armada española. No mucho antes la Armada y la Flota de Indias había sufrido reveses importantes en otros puertos cercanos, como fue el caso de la Batalla de Rande durante la Guerra de Sucesión o los constantes asedios y desembarcos sufridos por la Coruña a manos inglesas.

Ferrol ya era punto estratégico desde la época de la Invencible pero sus nuevas y más rotundas fortificaciones se construyeron en el siglo XVIII. Entre 1730 y 1770 sufrieron los castillos de San Felipe y de La Palma importantes reformas para adecuarlos al sistema militar del momento y a los cambios en la artillería naval.

La estructura de esta fortaleza esta perfectamente diseñada para proteger la entrada por la Ría, en combinación con los otros dos castillos (Palma y San Martín), y para defenderse de posibles ataques por tierra. Su forma viene dada, tanto por el canal de entrada maritimo, como por la orografía del terreno y en ella podemos apreciar una geometria bastante regular, con el hornaveque como elemento central. Era crucial vista la experiencia de Coruña dotar a la ría de potentes fortificaciones terretres pues los desembarcos de los corsarios y la marina inglesa eran constantes en estas fechas.



Una vez cruzado el foso que rodea al castillo se accede al mismo por la puerta principal, en la que pueden apreciarse los espacios ocupados por los mecanismos del puente levadizo. A continuación se encuentra el Cuerpo de Guardia, y posteriormente otra puerta que da a una plaza con cuatro accesos.

En frente de la plaza se encuentra la zona más antigua y las baterias. En este punto pueden verse las baterias de levante, a flor de agua, la bateria del Castelo Vello, las baterias de poniente, muy reformadas en el siglo XIX y otros edificios de apoyo y almacenamiento de municiones. En esta zona hay un enorme conjunto de construcciones que mezclan distintos momentos constructivos y la evolución de la artillería. Hay emplazamientos al aire libre, emplazamientos cerrados, y grandes locales destinados al almacenamiento de municiones.





Desde la pequeña plaza de los cuatro accesos, se accede también al hornaveque. Su puerta de acceso está presidida por lo que fuera el escudo real. Después de atravesar el pasadizo, se llega a la plaza central que cubre un aljibe, y al que se accede desde un pozo situado en el centro. Esta plaza está presidida por el edificio de los mandos y la capilla. Enfrente de este edificio hay un corredor porticado y varios recintos muy deteriorados. En la zona de poniente se encuentran las caballerizas, y por detrás del edificio los alojamientos de la tropa, desde donde puede subirse a la parte alta del hornaveque, desde el que se puede disfrutar de unas fantasticas vistas de la Ría y del castillo.

Solo entederéis la fuerza de estas construcciones cuando veáis pasar un gran buque por la bocana entre ambos castillos. Es casi imposible salir indemne de una andanzada lanzada desde ambos castillos. Un impacto visual.

Para terminar, no es que la arquitectura militar sea una parte fundamental de la historia de la arquitectura pero es cierto que hay magníficas representaciones en nuestros puertos y en la frontera con Portugal fundamentalmente. Son sobrias y carentes del boato y decoración de otras construcciones pero tienen magnificas plantas centralizadas y complejas soluciones arquitectónicas de bóvedas y arcos para solventar las necesidades militares.

Merece la pena una visita. Cerca de nosotros Ciudad Rodrigo o Aldea del Obispo en Salamanca o Alcantara y Valencia de Alcántara en Cáceres.

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domingo, 16 de agosto de 2009

Road Movie XI



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EL PODER DE LA BANCA




Por fin dejamos Cantabria, no sin antes hacer una rápida visita a Santander capital. Nuestros rumbosos pies -más bien, las ruedas de nuestro C5- nos llevarán en breve a Galicia y Portugal.

Allí, en un Santander exultante por los actos culturales de promoción de su candidatura a capital Cultural europea en el año 2016, pudimos contemplar junto a unos amigos el magnifico
edificio histórico del Banco de Santander.

Hoy en día este banco es la principal corporación financiera de nuestro país y está entre las 100 primeras del mundo. Pero su andadura hay que remontarla a 1857 cuando los gobiernos moderados pusieron en práctica la ley de sociedades de crédito que los progresistas aprobaron en 1856. De ella surgio un banco con neta vocación comercial y muy vinculado a las exportaciones al mercado americano.


La repatriación de los capitales cubanos tras la crisis de 1898 fomentó el desarrollo de una banca moderna, de origen netamente español. Frente al Crédito Moliliario de los Pereire o al Lyonnais de los Rothschild, entre 1900 y 1920 tres nuevas entidades se unieron al bollante crecimiento del Santander: el Banco Hispanoamericano (1900), Español de Crédito (1902) y Central (1919). Estas bancas se dispusieron a mostrar su fuerza como empresas creando unas sedes centrales dignas de su volumen de beneficios y negocio.


Así, el
Banco Central le encargó a los arquitectos Antonio Palacios y Manuel Otamendi una sede en estilo historicista, al gusto francés. Terminada en 1918 y ampliada a finales de los años 40 del siglo xx, ofrece una fachada clásica flanqueada por cuatro cariátides que le han otorgado su nombre popular. Muchos llaman al estilo de Palacios "empirismo ecléctico", por cuanto mezcla presupuestos historicistas y clásicos con soluciones arquitectóricas y decorativas más cercanas a las nuevas ideas del estilo Moderno. Lo sorprendente es lo bien que cierra el conjunto de la Gran Vía y como junto al Banco de España, el edificio de La Unión y el Fenix y el Ateneo dotan de una grandiosidad a la zona propia de las grandes capitales europeas.










Junto a este, y tras la declaración por el ministro de economía Echegaray, en 1874, de banco único emisor, el Banco de España se convierte en la institución clave de la política financiera y meonetaria del país, siempre bajo dirección del gobierno. El incremento de actividades generó las necesidades de espacio y el Consejo director se propuso la construcción de una nueva sede, gestionando la compra del Palacio de Alcañices, propiedad del Duque de Sesto, y por cuya adquisición pagó el precio de unos tres millones de pesetas.







Las obras del nuevo edificio se hicieron siguiendo el proyecto de Eduardo Adaro y Severiano Díaz de la Lastra, proyecto con el que estos arquitectos ganaron la medalla de oro de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1884. Ese mismo año, el 4 de julio, se ponía la primera piedra del Banco, en un acto solemne, con la presencia de su majestad Alfonso XII. Sin duda, lo más llamativo de este edificio es el chaflán que cierra el conjunto de fachadas, vinculadas estas a toda una serie de patios interiores. Las fachadas recogen un repertorio decorativo ecléctico, aunque la sobriedad de zócalos y plantas bajas acentúan la idea de solidez representativa que corresponde a la institución que alberga. La adecuada gradación del tamaño de vanos en las distintas plantas y su variedad compensan la marcada horizontalidad del conjunto.




No sólo los bancos con sede en Madrid crearon nuevos edificios. También los bancos del País Vasco, Cataluña o Cantabria buscaron enaltecer su negocio con la construcción de una sede social. Siempre edificios de sesgo historicista, por cuanto este estilo se amoldaba perfectamente a las pretensiones de inmutabilidad y durabilidad del negocio bancario, a la vez que era muy del gusto de la burguesía triunfante en Europa. Pero también son grandes moles, que demuestran solidez y capacidad técnica y financiera para desarrollar proyectos arquitectónicos complejos.


Otro buen ejemplo es la sede del Banco de Bilbao en la propia ciudad de Bilbao. Construido en un estilo muy francés por Lavalle entre 1.862 - 68, es reformado más tarde por Severino de Achúcarro, creador del ensanche de la ciudad. Hoy es Sala de Exposiciones Culturales y Archivo Histórico. La ampliación del negocio hacia la capital de España impuso la construcción de una nueva sede en la calle de Alcalá de Madrid, de la que detaca también su marcado historicismo monumental y sus decoraciones escultóricas.







Finalmente, la sede del Banco de Santander en la ciudad matriz de la banca. La fuerte presencia del edificio es cuestinada hoy por otras construcciones como el Palacio de Conciertos, obra de Saénz de Oiza. Pero aun así es un edificio de una enorme grandiosidad ya que su fachada, muy tradicional, se rompe por el gran arco que permite el paso a la calle Sautuola desde el paseo Pereda. Construido en 1923 muestra claramente la pretensión de sus nuevos directores, los Botin, de hacer de este banco regional una banca nacional de referencia. La obra es del arquitecto Javier González de Riancho y está coronado con esculturas de Planes. Fue construido en la década de los 40.
Su imponente facha de cinco pisos, su simetría, sus decoraciones clásicas pareadas en el cuerpo central de cada una de las dos alas que flanquean el arco y la decoración de hierro en balcones y escultórica en sus balaustradas son susprincipales argumentos arquitectónicos, además del arco, claro.






Hoy, nuestro grandes bancos también han optado por crear sedes corporativas que muestren su creciente poder y su volumen de negocios y beneficios -aun en un periodo de crisis como el actual-. Sin embargo, algunos de ellos, como el Santander, se desprendió de la propiedad -vendió sus principales activos inmobiliarios a Amancio Ortega, dueño de Zara- para "alquilarlos" posteriormente o desplazarse a nuevas sedes en el extrarradio con menos costes fijos y mayores posibilidades de accesibilidad. Os ofrezco algunas imágenes del panteón de sedes de nuestras grandes corporaciones. Como en el siglo XIX y principios del XX: viven del ladrillo, se nos muestran con el ladrillo.


Sedes corporativas actual y futura del BBVA en Madrid


Ciudad financiera del Banco Santander Central Hispano en Madrid



Sedes actuales de las cajas de ahorros La Caixa en Barcelona y Caja Madrid en Madrid

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miércoles, 12 de agosto de 2009

Road Movie IX

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ARTE PALEOLÍTICO EN ESTADO PURO: CUEVAS DE CANTABRIA



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Aun en Cantabria, agotando los ultimos días de buen tiempo y de tareas familiares, hemos tenido la oportunidad de ver algo que no es arquitectura. Bueno, en parte sí pero lo más destacado de ellas, no es su entorno -fabuloso- sino sus pinturas y el soporte que las sostiene: son el conjunto de cuevas con pinturas rupestres de Cantabria, declaradas no hace mucho Patrimonio de la Humanidad.

Ampliando el reconocimiento obtenido por Altamira en 1985, la Unesco decidió catalogar como Patrimonio de la Humanidad 17 cavidades; nueve de ellas cántabras: Chufín, Hornos de la Peña, Monte Castillo (que incluye las cavidades de Las Monedas, El Castillo, Las Chimeneas y La Pasiega), el Pendo, La Garma y Covalanas. También fueron reconocidas en territorio vasco las cuevas de Santimamiñe (Kortezubi), Ekain (Zestoa) y Altxerri (Aia); y las asturianas de Tito Bustillo, La Peña de Candamo, La Covaciella, Llanín y el Pindal.

Dejadme que de este conjunto destaque las cuevas de Monte Castillo, cerca de la localidad de Puente Viesgo. Las Monedas y El Castillo me impresionaron hondamente cuando las he visitado. No sólo por la espectacularidad de sus formaciones karsticas y rocosas sino por la claridad y vistosidad de sus representaciones pictóricas.




Fotos tomadas de la web oficial del Museo

Claro esta que nada puede igualar el espectáculo de ver Altamira. No he sido uno de los afortunados que hoy, de forma absolutamente restringida, pueden visitar la cueva original. Sin embargo, la neocueva representa con absoluta perfección y el realismo tanto de formas -la topografía es milimétrica- como de dibujos -realizados con técnicas semejantes a las paleolíticas- al original situado a unos metros de esta.
Visitar la neocueva es una experiencia pero hay un punto de irrealidad: quizás sea la brillante iluminación, quizás la ausencia de las condiciones ambientales propias de una cueva, lejos de la temperatura y la humedad que las caracteriza, quizás la elevación del techo lejos de la angostura real o posiblemente el tener que aguantar a niños, abuelos, familias que contemplan impasibles y, acaso, aburridos esa maravilla de arte humano.
En todo caso, no dejéis de ver la exposición permanente sobre el medio natural, ambiental y la sociedad de los Homo sapiens paleolíticos. Ex-cep-cio-nal. Magnífica. Una explicación magistral tan realista que ningún libro podría igualarla. Sólo por ella merecería la pena acercarse a Santillana del Mar.

Por eso, me decanto por hablar de Las Monedas y El Castillo.
Las Monedas fue descubierta en 1952. Cuenta con una amplia variedad de animales, como renos, caballos o bisontes y un oso incompleto. La cueva El Castillo fue descubierta en 1903. Se han hallado restos de hace 100.000 años y son el primer vestigio de ocupación humana hallado en Cantabria. Aparecen signos abstractos, manos y animales al estilo de las de Altamira.(Diario Montañés, julio 2008).



Fotos. Parte superior Cueva El Castillo. Parte inferior. Cueva Las Monedas.

Conserva El Castillo el mejor registro estratigráfico de toda Cantabria, desde el Paleolítico Inferior hasta la Edad Media. Su entrada es espectacular por lo enorme de la oquedad y por las transformaciones que ha sufrido.
Como de costumbre, es en lo más profundo de la cueva, en galerías que el agua recorría y aun formaba, y entre paredes como formas kársticas sorprendentes, es ahí donde el ser humano dejó sus representaciones. Si nunca habéis visto en la realidad pinturas paleolíticas no podéis sentir la fuerza que manifiestan, allí en la roca. Chamanes -pintores, colocados con plantas curativas, con el genio del artista que representa la realidad y la magia, pintando en sitios inverosímiles punteados, manos, vulvas, símbolos o animales...Es el genio del hombre que controla la naturaleza pero que la teme, algo que hoy hemos olvidado o incluso peor, defendemos y mantenemos filosofías y modos económicos enfrentados a ese pensamiento original.

He estado, no hace mucho, en la National Gallery. He visto a Piero della Francesca, Rafael, El Greco, Veronés, Tiepolo o Turner. Pero están ahí, en una pared alejadas de su situación original. Viendo el Castillo he sentido lo mismo que viendo la Capilla Scrovegni, la capilla Brancaci, las Estancias Vaticanas o, más cerca de mi, la Sacristía del Monasterio de Guadalupe. Hay fuerza. Hay sentido.

Hay una que se sale de la pauta: es la Cueva de El Soplao. Antigua explotación minera de calamina (carbonato de zinc), iniciada en el siglo pasado y que se extendió hasta los años 70. Es sorprendente el conjunto de céntricas -estalactitas, estalagmitas y columnas- y de excéntricas que pueblan sus muros y, sobre todo, sus techos. ¡Qué poderío natural desafiando las leyes de la física y de la química!. Hay algunas como la Lámpara o el conjunto de la sala de la Opera que se salen de lo común. ¡Y qué no veríamos en sus 15 kms de cueva de los que sólo podemos ver uno !!.






Fotografías tomadas de la página web oficial de la Cueva

La lástima es la atracción de feria en que se ha convertido; eso sí, milimetrada y perfectamente automatizada pues se suceden los grupos con germánico compás. ¿Cómo afectará estos a las formaciones karsticas?. No se tiene claro, algunos incluso le culpan de la proliferación de hongos y líquenes que atacan y ennegrecen estas formaciones. No tengo capacidad para juzgar.

Lo que sí puedo decir es que el edificio que alberga los servicios de la cueva es de una innegable belleza arquitectónica y ofrece algunas soluciones muy curiosas como las paredes de malla de acero corrugados sosteniendo piedra caliza o el gran voladizo de cubre la cafetería y los ventales de iluminación del complejo. Creo que se trata de una obra de los arquitectos arquitectos José Ramón Saiz Fouz y Alejandra Saiz Valencia, iniciada en el 2006.





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jueves, 6 de agosto de 2009

Road Movie VIII

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Justificar a ambos lados
Santander

En nuestro periplo por el mundo esta vez hemos caído en Santander. Allí siempre me sorprendió el contraste entre los edificios históricos del Banco de Santander, el Casino o el Palacio de la Magdalena con el Palacio de festivales de Cantabria.
Este edificio se levanta sobre la bahia sobre la que se abre la ciudad dominando con su forma y colores. Esta situado junto a la escuela Superior de naútica y al CAR de Vela. Asemeja el puente de un gigantesco barco que hubiera varado en la costa.

Destaca su cubierta y frontal en color cobre, los lucernarios sobre la cubierta, la enorme escalinata de acceso a un atrio posmoderno, las cuatro torres que flanquean el edificio y la piedra de revestimiento en diferentes colores.



La obra fue concluida en 1990 y su diseño se debe al arquitecto Saénz de Oiza. Arquitecto genial, innovador y pionero en nuestro país -se desarrolló como arquitecto en EE.UU en 1947 en pleno estilo Internacional mientras aquí el régimen de Franco estaba entre el historicismo monumental y las casas baratas del Instituto nacional de la Vivienda...-, muchas de sus construcciones han sido y son aun controvertidas. Para muchos cántabros , el Palacio de Festivales está entre sus obras menos afortunadas.

Yo soy supporter-fan de Oiza. Hay algunas de sus obras que son maravillosas, increibles, un prodigio técnico o un ejemplo de sencillez y armonía. Si yo tuviera que hacer un Top five serían las siguientes:

1. Torre BBVA en el complejo AZCA de Madrid





2. Edificio Torres Blancas en Madrid





3. Centro Comercial A Laxe en Vigo





4. Edificio El Ruedo, cerca de la M30 en Madrid.






5. Museo del escultor Oteiza.




Algunos de los más destacados arquitectos actuales como Rafael Moneo fueron alumnos suyos. Uno de sus proyectos más queridos por mi es la restauración de la Catedral de León, mi edificio antiguo más querido. Nunca dejo de dar clase en la Universidad, la docencia siempre fue fundamental para él. Un ejemplo a seguir.

How do you say in English...?

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